Cómo afecta el estrés a tu cuerpo y mente

En nuestra sociedad actual, donde el ritmo de vida es cada vez más acelerado, las fuentes de estrés se multiplican: las responsabilidades profesionales y personales, las preocupaciones familiares y financieras, la contaminación, el tráfico, el ruido, etc. Si a eso se añade una alimentación inadecuada o insuficiente, la falta de ejercicio y el sedentarismo, se puede entender fácilmente por qué tanta gente desarrolla síntomas de estrés o bien cae en un bucle de agotamiento, ansiedad y/o depresión. 

Aunque es imposible ralentizar el ritmo del mundo que nos rodea, sufrir los efectos del estrés no tiene porque ser una fatalidad ya que cuanta más regulada esté nuestra biología interna, mayor será nuestra capacidad de adaptación al medio y a las situaciones que se nos presentan, y aunque muy poca gente lo sepa, ¡la quiropráctica resulta muy beneficiosa para ayudar a gestionar mejor el día a día y los retos que se nos presenten, consiguiendo vivir más tranquilos y con más energía!.

En esta tabla encontrarás diferentes formas de percibirnos, te invitamos a que cuentes en qué columna obtienes más puntaje. ¡Adelante!

test estado mental y fisico quirolinq
Recuerda que todos solemos tener una mezcla dependiendo del día, pero en términos generales cómo te percibes?. Ten presente que si necesitas medicación, café o algún otro tipo de químico aunque sea natural para conseguir alguna de estas respuestas no es que el cuerpo lo haga de forma natural.

¿Qué tal ha salido? Pues bien, todo esto está controlado por el sistema nervioso que si está en desequilibrio suele alterar aspectos como los del ejercicio que acabas de hacer. A continuación te explicamos más sobre el tema.

La vida es un equilibrio simpático – parasimpático

Toda respuesta ante cualquier situación de la vida está controlada por el sistema nervioso autónomo, el cual se compone de dos ramas denominadas “simpática” y “parasimpática”. La primera desempeña principalmente un papel de “acelerador” del organismo, mientras que la segunda lo hace como “freno”.

Ante la percepción de peligro, el “acelerador” nos prepara para una reacción física inmediata: el corazón y la respiración se aceleran, la tensión muscular y la presión sanguínea aumentan. Esta respuesta fisiológica, llamada “de lucha o huida” fue esencial para la supervivencia de nuestra especie en la prehistoria, permitiéndonos cazar presas o huir de nuestros depredadores. Concluida la amenaza, el “freno” toma el relevo: la frecuencia cardiaca disminuye y el funcionamiento del organismo vuelve a la normalidad. 

No obstante, hoy en día puede no haber un león en frente, pero sí un trabajo estresante, problemas familiares o un vecino ruidoso, por lo que la persona si no se adapta, se encontrará constantemente en un estado de “aceleración” forzando a su cuerpo a trabajar al límite de sus posibilidades con las consecuencias que ello acarrea. 

Change this Subheading

Image Box Title

Change this description

¡OJO con el estrés!

Un estrés prolongado puede acentuar/acelerar trastornos como la artrosis y el dolor, así como empeorar el asma, la bronquitis y otros problemas respiratorios. Debilita el sistema inmunitario, favoreciendo los resfriados, la gripe y otras infecciones. También genera tensión muscular, hipertensión, dolores de cabeza, úlceras, diarrea, vómitos, estreñimiento, etc. Cuando el estrés pasa a ser crónico puede provocar serios problemas de salud, como: insomnio, ansiedad, depresión, trastornos alimenticios, etc. La ansiedad proviene del estrés y de la forma en que nos hemos ido adaptando fisiológicamente a los acontecimientos. 

Recomendaciones para combatir el estrés y mejorar nuestra adaptación

Cuanto más regulada esté nuestra biología interna, mayor será nuestra capacidad de adaptación al medio y a las situaciones que se nos presentan, a continuación compartimos algunas herramientas que te pueden servir de gran ayuda para mejorar nuestra calidad de vida de forma sana y dinámica:

  1. Crear una rutina diaria de hábitos saludables, como por ejemplo: Leer alguna frase, texto positivo o afirmaciones cada día; meditar por lo menos 5 minutos al día o antes de empezar con la rutina diaria; hacer ejercicio (de 10 a 20 minutos) ayudará al cuerpo a hacer conexiones de información positiva y estimula los neurotransmisores “de la alegría” como son las endorfinas; dormir suficiente y mejor, para lo que es importante establecer una rutina de sueño, yendo a dormirse a la misma hora; intentar comer lo más sano posible. (conoce más sobre los pilares de salud pinchando aquí).
  2. Establecer metas, empezando con unas que sean pequeñas y más sencillas de conseguir y poco a poco ir añadiendo metas más grandes, y fijar un tiempo límite para conseguirlas. 
  3. ¡Animarse a probar cosas nuevas! Está comprobado que los retos estimulan los niveles de dopamina que también se relaciona con el aprendizaje y la felicidad. 
  4. Aunque muy poca gente lo sepa, ¡la Quiropráctica resulta muy beneficiosa para ayudar al cuerpo a gestionar mejor el equilibrio estrés/relajación! La Quiropráctica, refuerza la resistencia del organismo frente al estrés. Al eliminar las interferencias nerviosas a lo largo de la columna, el cuerpo puede restablecer el equilibrio entre el “acelerador” y el “freno”, dotando al organismo de una mejor capacidad de adaptación a su medio ambiente. ¿No lo sabías? ¡Contacta con nosotros e infórmate!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *